Un grupo de diputados nacionales vinculados a La Libertad Avanza quedó envuelto en una fuerte controversia política e institucional luego de que se conociera que los legisladores que viajaron recientemente a Beijing habían votado con anterioridad beneficios fiscales para empresas chinas, lo que abrió cuestionamientos internos en el Congreso y acusaciones de posibles dádivas transnacionales.
El viaje a China fue realizado por una delegación encabezada por Juliana Santillán, presidenta del Grupo Parlamentario de Amistad con China, e integrada por otros diputados libertarios. La visita se concretó por invitación del gobierno chino y generó incomodidad en sectores políticos que siguen de cerca el alineamiento internacional del presidente Javier Milei.
Según pudo reconstruir este medio, el traslado y la estadía de la delegación no fueron financiados por la Cámara de Diputados sino por la empresa tecnológica Huawei, una firma de origen chino que mantiene un prolongado conflicto con Estados Unidos. La polémica se profundizó al trascender que todos los legisladores que participaron del viaje habían votado en 2024 un convenio bilateral entre Argentina y China destinado a evitar la doble imposición.
Este punto encendió alarmas adicionales, dado que Huawei ha sido reiteradamente señalada por Estados Unidos como una firma estrechamente vinculada al Estado chino. En medio de las críticas, los propios diputados libertarios intentaron despegarse del escándalo aclarando que el viaje no fue costeado con fondos públicos. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, salió a ratificar públicamente que la visita no implicó gastos para el Congreso.